Estudió agronomía en la Universidad Central del Ecuador. Aprendió que su voluntad de trabajar con las familias campesinas partía del diálogo, de poner en cuestión la certeza de conocimientos académicos y sobre todo de disposición al aprendizaje. El manejo de sus sistemas de producción, organización del trabajo familiar y comunitario, y cosmovisión suponían una complejidad que solo pudo ir entendiendo a través del tiempo. Asumió la agroecología como horizonte de recuperación y recreación de conocimientos locales, que posibilitan que las prácticas agrícolas interactúen con la naturaleza y no contra la naturaleza, como ocurre con la agricultura convencional, cuya expresión mayor lo configura el agronegocio de gran escala. Ha trabajado en varios proyectos de recuperación y conservación de semillas tradicionales, de producción agroecológica, de mercados locales, del cuidado de microcuencas, de energías alternativas, desde el entendimiento de que la razón de la agroecología es la defensa de la agricultura campesina y la soberanía alimentaria. Ha sido expositor en eventos nacionales e internacionales y ha actuado en procesos formativos con la Coordinadora Ecuatoriana de Agroecología, CEA, y con el Movimiento Agroecológico de América Latina y El Caribe, MAELA.
El libro Somos semillas destaca las acciones de las comunidades kichwa y campesinas de la zona andina y el valle de Intag en Cotacachi para enfrentar la crisis de la pandemia. Aborda la complejidad de la producción alimentaria frente a los múltiples factores que la amenazan, como el extractivismo y los tratados de libre comercio. Revela las tensiones entre las aspiraciones de las organizaciones...